Aumentar el Beneficio Vendiendo Menos

Supongo que a estas alturas no te vas a sorprender de que puedes aumentar el beneficio de tu negocio vendiendo lo mismo o menos que antes.

El mercado está difícil.  Lo sabemos todos porque también está difícil para nosotros.  La crisis del 2008 nos ha afectado a todos. Y aunque dicen que ya ha pasado, para muchos aún no.

Pero no podemos sentarnos a echar la culpa a otros y “dejar morir nuestra empresa” sin hacer nada al respecto.

Y por hacer algo al respecto no me refiero a intentar vender más, que sí, que hay que hacerlo.  Siempre hay que intentar vender más.  Pero también puedes gastar menos.

Un negocio es como un tren (utilizándo una metáfora).

Puedes tener una locomotora último modelo y la más potente del mercado, pero como los vagones sean antiguos y estén llenos de peso, el tren no cogerá velocidad.

¿Quieres saber cómo puedes coger más velocidad?

Continuar leyendo “Aumentar el Beneficio Vendiendo Menos”

Esfuerzo Inteligente

Hace tiempo te comentaba que muchos empresarios y profesionales independientes no realizan el esfuerzo necesario para sacar su negocio adelante.

Y este esfuerzo no es simplemente hacer más horas de trabajo.  No.

Este esfuerzo es aprender y hacer cosas que no sabemos para poder conseguir ese gran sueño por el que creamos nuestras empresas.

Robert Kiyosaki es uno de los grandes gurús a nivel mundial sobre educación financiera.  Ha escrito varios libros, pero el que le llevó a la cima (de la que no se ha bajado) es Padre rico, Padre pobre.

Y Kiyosaki siempre cuenta que la historia que le hizo cambiar los paradigmas y la mentalidad se la narró un padre rico.  Y es esta:

(En cursiva la historia que he leído de Robert Kiyosaki.  La letra normal es texto mío.)

Lee con Atención

Imagina un pueblo desértico.  En el que sus habitantes tienen que ir todos los días a por agua al lago más cercano, que está a cinco kilómetros.

Hasta que el alcalde del pueblecito se harta de ver a sus vecinos atareados con el ir y venir a por el agua, y decide crear una contrata para que algún vecino sea el encargado de traer agua para todo el pueblo.

Abre un concurso público y se presentan dos vecinos.  Juan y Alberto (supongo que a Kiyosaki se lo contarían con nombres hawaianos, pero en este caso me tomo la libertad de españolizar 🙂 ).

Ante esta situación el alcalde opta por dar la concesión a los dos y al final de los X años que dure la concesión, valorará quien es el más rentable y que mejor servicio a dado y le dará la concesión en exclusiva.

Así que Juan, decidido emprendedor (basado en el esfuerzo sacrificio) coge una cubeta y se va al lago a por agua.  Realiza tantos viajes como son necesarios para llenar el pilón del pueblo.

A todo esto Alberto desaparece.

Y Juan, con sus ingresos llegando a su bolsillo, piensa que si lleva dos cubetas en vez de una en cada viaje podrá realizar el trabajo en la mitad del tiempo.

Así que con esto y alentado por la falta de competencia, Juan se relaja. Piensa que tiene la vida resuelta. ¡Qué vida tan feliz!

Pero al cabo de los meses aparece Alberto. Y dice que está construyendo un conducto para traer el agua al pueblo sin necesidad de tener que ir a por ella.

Agua fresca todos los días de la semana y a cualquier hora.  Y además un 75% más barata.  No sólo los días de diario y hasta las 5 de la tarde, que por la noche ya se ha estancado y sabe un poco mal.  Como tenían hasta ahora con Juan.

Alberto había ido a estudiar qué alternativas hay para transportar el agua desde el lago hasta el pueblo.  Una vez elegida la mejor, elaboró un plan estratégico, busco inversores que le financiasen, ingenieros que realizasen los trabajos y puso en marcha una empresa con vocación de empresa.

Alberto también es un decidido emprendedor, como Juan, pero Alberto se basa en el esfuerzo inteligente.  A partir de aquí puedes ir imaginando como termina la historia.

Obviamente, el alcalde está encantado con la nueva alterativa.

Así que Juan reacciona.  Lo primero que hace es bajar su precio un 75%. Además amplia su horario hasta las 10 de la noche y los sábados.  

En vez de 2 cubetas cree que puede llevar 4 en cada viaje.

Con el paso del tiempo, Juan tiene pedir a sus hijos que le ayuden.  Hasta que estos se van a la Universidad y necesita contratar a otras personas para que hagan el trabajo de sus hijos.

Esto conlleva incrementos salariales, seguros sociales, etc., etc.

Y por supuesto, nada de volver a soñar con su ansiada jubilación.

Por su parte Alberto buscó nueva maquinaria que le diese mayor capacidad de producción.

Pero no sólo hizo eso.  Se dio cuenta que podría replicar el sistema de canalización de agua para otros pueblos de la zona, por lo que su negocio crecería exponencialmente.

Y además, como el sistema y los procesos ya están validados y son correctos, Alberto puede estar en una playa en Bali durante las seis semanas que dura la construcción de la canalización.

Porque de la construcción se encargan los ingenieros y el jefe de proyecto.

Esfuerzo inteligente

¿Con qué sistema de trabajo te quedas, con el de Juan o con el de Alberto?

El de Juan te da ingresos inmediatos, tiene mucho esfuerzo físico/sacrificio y te permite mantenerte en tu zona de confort, pero te tiene atrapado para toda la vida (y nada de pensar en Bali durante seis semanas).

O el de Alberto.  Que los ingresos son a medio-largo plazo, que tiene un esfuerzo inteligente de buscar cuál es la mejor manera de hacerlo y buscar a gente que te apoye.

Que puedes empezar por el sistema de Juan y poco a poco ir desarrollando el sistema de Alberto, mejor todavía.  Eso es la cuadratura del círculo.

 

Un saludo y ¡qué tengas una fantástica semana!

Luis

 

Photo by George Hiles on Unsplash


 

¿Tienes Estrategias para Poner al Cliente en el Centro?

Puedes incrementar el servicio, la productividad, el conocimiento, el cambio y la rentabilidad de tu empresa.  Te ayudo a identificar lo que añade valor a tus procesos, a tus productos y servicios y potencia el trabajo de tu equipo.

 

Escríbeme un correo y cuéntame lo que quieras.

Qué tal te va, qué dificultades tienes, qué te ha parecido este artículo, si has aplicado algo y te ha ido bien. O si no te funciona como esperabas.

Aprovecha para comentarme sobre qué temas te gustaría que hablase. Lo que quieras. Quiero hacerte tu día a día más fácil.

Si te ha gustado, suscríbete a mi boletín para recibir todas las semanas más consejos e ideas directamente en tu bandeja de entrada.

Suscríbete ahora

Bolsa de Empresas, no de Talento

Ahora está de moda en las empresas y sus departamentos de recursos humanos hablar de TALENTO.

Todas las empresas, como es lógico, quieren atraer el mejor talento que les aporte el mayor valor posible (y si es posible pagando lo menos posible, aunque esta es otra historia).

En este artículo no voy a dar mi opinión sobre el posicionamiento de las empresas sobre el talento.

Voy a dar una idea de lo que pueden hacer las empresas para atraer ese talento.

Crear una bolsa de empresas en la que se publiciten para que ese talento las elija como empresas a trabajar.

Continuar leyendo “Bolsa de Empresas, no de Talento”

Dilema del Prisionero

No es la primera vez que escribo en este blog sobre cómo las personas tomamos decisiones, ni será la última.  Puedes verlos Aquí, aquí, aquí, aquí y aquí.

Hoy quiero hablar sobre un “juego” que se utiliza para valorar la toma de decisiones de las personas en situaciones en las que tenemos que elegir si cooperamos con otras personas o si por el contrario tenemos una posición egoísta.

Se trata del Dilema del prisionero, que tiene este enunciado:

La policía arresta a dos sospechosos. No hay pruebas suficientes para condenarlos y, tras haberlos separado, los visita a cada uno y les ofrece el mismo trato. Si uno confiesa y su cómplice no, el cómplice será condenado a la pena total, diez años, y el primero será liberado. Si uno calla y el cómplice confiesa, el primero recibirá esa pena y será el cómplice quien salga libre. Si ambos confiesan, ambos serán condenados a seis años. Si ambos lo niegan, todo lo que podrán hacer será encerrarlos durante un año por un cargo menor.

Continuar leyendo “Dilema del Prisionero”

Es Obligatorio Disfrutar de la Actuación

El título de este artículo es un cartel que vi al alguna sala de teatro en la que mi hermano hace algunas sus producciones teatrales.

Me gustó mucho el mensaje y, además, me hizo reflexionar (hasta que empezó la obra, luego me concentré en ella 🙂 ) en que tenemos que ser mejores clientes.

Siempre se habla, yo el primero, de lo que tiene que hacer la empresa para tener contentos a sus clientes y así captar y fidelizar más de ellos.

Nos olvidamos de la parte de responsabilidad que como clientes tenemos en la transacción en la que estamos interviniendo.

Toda la responsabilidad no cae en la parte de la empresa:

Nosotros como clientes también tenemos responsabilidades para que la operación salga bien.

Continuar leyendo “Es Obligatorio Disfrutar de la Actuación”

Yo Sé lo que Quieren los Clientes… ¿Estás Seguro?

Yo sé cómo tienen que hacerse las cosas.

Yo soy el que más sabe del sector, o de una tecnología, o de una profesión.

Los clientes no se dan cuenta de la ventaja de contratar a un profesional…

Entonces, ¿por qué no te compran a ti?  ¿por qué no te contratan?

No es cuestión de lo que nosotros creamos, sino de lo que quieren comprar nuestros clientes.  De lo que para ellos es importante.   Sí, es un tópico, pero es así.

Y si sigues leyendo te vas sorprender de qué es lo que compran nuestros clientes.

Continuar leyendo “Yo Sé lo que Quieren los Clientes… ¿Estás Seguro?”

Sin Lluvia no Habría Flores

La lluvia es fundamental para la vida.  Todos lo sabemos.

Eso no quita que los días lluviosos sean, en general, molestos.

Nos mojamos.  Suele hacer frío.  En las ciudades hay más tráfico y nos dan con el paraguas.  Tenemos que llevar más cosas encima …

Lo soportamos estoicamente porque es necesario.

Es más, en todas las culturas hay ritos para que llueva cuando lleva tiempo sin hacerlo.

Es necesaria para la vida humana, animal y vegetal.

Y también es necesaria para otras cosas más sutiles que nos alegran la existencia, como las flores.

Un buen ramo de flores o un campo lleno de ellas elevan el ánimo a la mayoría (y las alergias 🙂 ).

 

La Lluvia son los Detalles

Lo mismo pasa en nuestra empresa con los detalles.  Son como lluvia.  Sin estos detalles en nuestra empresa no habría flores.

Las flores son esos clientes que siempre quieren estar con nosotros.  Los que haga lo que haga la competencia, no se van.

Continuar leyendo “Sin Lluvia no Habría Flores”

Gente Tóxica

La gente tóxica nos quitan una cantidad de energía enorme.  Algo espantoso.

Esa misma energía que necesitamos para vivir el día a día que ya es lo suficientemente duro como para que encima nos pongan otra losa encima.

Desde que estuve en Guinea el año pasado quería escribir este artículo y lo iba retrasando.  Temas, para mi, más interesantes y otras necesidades.

La gente tóxica me lo hizo pasar muy mal en Guinea.  Si ya era una situación difícil para todo el grupo ir a un país como ese, tan lejos de todo y que sólo nos teníamos a nosotros tres, una persona se empeño en hacerlo aún más difícil.

Bueno decir que se empeño en hacerlo más difícil quizá sea injusto ya que la gente tóxica es así, es su personalidad.  Personalidad tóxica.

Continuar leyendo “Gente Tóxica”

Control de Calidad ¿Mi Madre estaría Orgullosa de lo que he Hecho?

La Calidad es una actitud.

No es cuestión de dinero ni de certificados.

Como decía Henry Ford:

Calidad es hacer las cosas bien cuando nadie te mira.

Esto nos lleva a dos tipos de calidad.  Con c minúscula o con C mayúscula.

La Calidad en mayúscula es la que se preocupa por los detalles.  Y son los detalles los que marcan la diferencia.

La obsesión por los detalles es cultura de empresa.  Esta cultura la inicia el empresario con su comportamiento.

Un empresario con actitud de Calidad se preocupa siempre por los detalles hacia sus clientes.  Pero también hacia sus trabajadores y proveedores.

Comportamiento genera comportamiento, así que si un trabajador se siente valorado y apreciado (por los detalles) es lo que transmitirá a los clientes de la empresa.

El trabajador también se preocupará por los detalles.

Los detalles son los que hacen a las empresas grandes.  No en tamaño, sino grandes en la mente del cliente.

Continuar leyendo “Control de Calidad ¿Mi Madre estaría Orgullosa de lo que he Hecho?”

De Ventaja Competitiva a Ventaja Cooperativa (con los Clientes)

Seguramente por el título piensas que voy a hablar sobre la competencia, pero no, lo voy a hacer sobre algo mucho más importante, los clientes.

Otro de los paradigmas que tenemos que cambiar respecto a los clientes es el concepto que tenemos de ellos y de su posición respecto a nosotros.

El modelo racional nos lleva a ver al cliente desde una perspectiva competitiva.  ¡Tenemos que conseguir su dinero!.

Es o ellos (clientes) o nosotros (empresa).

El modelo racional presenta al cliente como si fuese un concepto abstracto:  EL CLIENTE.  Una perspectiva totalmente deshumanizada.

Los clientes somos personas y así debemos ser tratados..

El ver al cliente como un concepto abstracto y no como personas, es lo provoca todos los problemas que existen para llegar a ellos y que nos compren.

Ahora se habla mucho de los cambios en los hábitos de consumo, de experiencia de cliente, de transformación digital, de revolución tecnológica…

En un mundo actual en el que buscamos la experiencia que vamos a tener y no productos y servicios, sentir que somos tratados como personas potencia esa experiencia.

Sentirnos tratados y considerados como personas es lo que hace que nos decidamos por unas empresas y descartemos otras.

Continuar leyendo “De Ventaja Competitiva a Ventaja Cooperativa (con los Clientes)”