El Producto Ya No es Importante

Ahora lo importante es lo que las personas hacen con nuestro producto.  Es decir, la experiencia que tienen cuando usan nuestro producto o servicio.

Ahora lo importante son las personas.

Nuestro producto o servicio no es más que una herramienta que utiliza el cliente para conseguir esa experiencia que está buscando o que a veces se encuentra por el camino.

Por eso tenemos que centrarnos en las personas y ponerlas en el centro de nuestra estrategia.

Esto cambia completamente la forma que tenemos de diseñar nuestros productos y servicios. Ya no tenemos que diseñarlos desde nuestro terreno, sino desde el terreno del cliente.

Diseñar una propuesta de valor diferente porque ya no queremos que use nuestro producto o servicio, lo que queremos es que le permita lograr la experiencia que está buscando.

No debemos quedarnos únicamente en «ser diferentes», que tanto se habla, sino en tener un enfoque diferente.

Como en este caso, es un supermercado tradicional pero con otro enfoque.

Nos dice la RAE que experiencia es, en la cuarta acepción:

Una circunstancia o acontecimiento vivido por una persona.

A este acontecimiento le damos una valoración en función de las emociones que nos hace sentir y termina siendo la experiencia que percibimos.

 

Venta

Si ahora lo que vendemos son experiencias tenemos que contar una historia.  La historia de cómo nos posicionamos para ser un suministrador de experiencias.

Pero una historia orientada hacia nuestros clientes, no a superar a nuestra competencia ni a alimentar nuestro ego.

Los clientes ahora nos preguntamos ¿qué experiencia voy a tener con tu producto o servicio?

Vendemos confianza.  Confianza en que al usar nuestro producto o servicio el cliente conseguirá esa experiencia que está buscando.

Decía un poco más arriba que valoramos la experiencia por las emociones que nos hacen sentir.

Para mi la emoción más emocionante que hay es la alegría.

Según el neurocientífico Paul Brown tenemos siete emociones básicas:  tristeza, vergüenza, asco, enfado, miedo, alegría y confianza.

Cinco de ellas son para ayudarnos a sobrevivir, emociones negativas.  Estas emociones negativas no nos aportan ninguna buena experiencia.

Sí, es cierto que hay gente que le gusta sentir miedo o tristeza o asco o … es un micronicho de clientes.

A la mayoría de la gente le gusta estar alegre porque, además de tener muchos beneficios, nos permite descansar, al menos por un rato, de la situación económico-social en la que vivimos.

(Sí, yo también pienso que la situación de cada uno es el resultado de las acciones y actitud que tenemos, no de causas externas, pero es un hecho que gran parte de la gente prefiere dejarse llevar por «las circunstancias» antes de hacer nada para solucionarlo.)

¡Vamos a contar una experiencia alegre al utilizar nuestro producto o servicio!

Contemos una gran historia en la que nuestro producto o servicio no sea más que una herramienta con la que alcanzar esa experiencia.  Y si puede ser alegre, mejor.

Para saber cómo elaborar tu gran historia te recomiendo este taller de storytelling de Belén Torregrosa.

 

Diseño

Un buen diseño es un gran comienzo de una historia.

Un buen diseño es el principio de una buena experiencia.

El pasado fin de semana vi dos ejemplos de diseño (independientemente de la valoración personal de cada uno) que no me esperaba y me alegró encontrarlos.

El primero es una tienda de una multinacional de la distribución.  Siempre, en mi opinión, se había caracterizado por no dar ningún valor al diseño de sus tiendas.  Desde hace un tiempo lo están cambiando, por suerte.

 

El segundo ejemplo es una farmacia.

Da gusto entrar en este comercio.

 

Y es que hacer las cosas bonitas cuesta lo mismo que hacerlas feas.  Solo es ponerse y tener actitud.

 

Enseñar (Formación)

En mi opinión, la mejor y más rápida manera de transmitir tu historia y hacer que tu cliente sienta la experiencia que le vas a hacer sentir es enseñándole a usar tu producto o servicio.

Que es lo mismo que enseñarle a sentir y a vivir la experiencia que va a tener con tu producto o servicio y que así quiera repetir y, lo que es mejor, recomendarlo a otras personas (futuros clientes).

Enseñar es una prueba gratis con algo más.

Es educar a los clientes en la manera correcta de sentir y disfrutar la experiencia. Algo que en estos momentos en los que tenemos que ofrecer experiencias nos va a ayudar.

Y es desde este conocimiento, desde donde nuestros clientes crearán nuevas experiencias con nuestros productos y servicios que nos permitirán llegar a más nuevos clientes.

Y tú ¿qué experiencia creas a tus clientes?

 

Un saludo y ¡qué tengas una gran semana!

Luis


 

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Nuestro Cerebro Nunca Pierde Valor con Aprendizaje Constante

Así, a bote pronto, no consigo encontrar ninguna cosa, ningún activo (hablando en términos económicos), que tenga la capacidad de no devaluarse nunca.

Casas, terrenos, acciones, oro… pero también formación, conocimientos, tecnología, modelos de negocio y todo lo que me viene a la cabeza en estos momentos.

Todo tiene posibilidad de perder valor menos una cosa.  Nuestro cerebro.

A no ser que queramos depreciarlo nosotros mismos, claro.

Nuestro cerebro es la única herramienta que nunca nos va a fallar y qué siempre podremos utilizar para salir adelante.

En cualquier situación, por muy mal que nos encontremos, el uso que hagamos de nuestro cerebro es lo que condicionará el éxito o el fracaso de la situación.

Esto lo demuestra perfectamente Viktor Frankl en su maravilloso libro El hombre en busca de sentido.

En este librito el doctor Frankl demuestra claramente lo poderoso que puede ser nuestro cerebro.

También hablan del poder del cerebro los que escriben libros sobre cómo hacerse rico, como Napoleon Hill o T. Harv Eker.

¿Y cómo mantenemos nuestro cerebro en forma?  Una buena alimentación y aprendizaje constante.

 

Aprendizaje constante

Sobre alimentación no te voy a hablar, principalmente porque, además de comer, no sé mucho más.

Pero de lo que si sé algo más es de formación y de aprendizaje.

Los empresarios de éxito nunca han perdido la capacidad de aprender.  Siguen queriendo aprender constantemente.  Este es uno de los secretos que les ha llevado a donde están.

Y por empresario de éxito no me refiero a los que han creado multinacionales, que también, pero no hablo de ellos.

Me refiero a cualquiera que tenga una empresa, aunque sea pequeña o un profesional independiente, y que sea capaz de mantenerla abierta.

Hablando en términos Darwinistas, la capacidad de adaptarnos a los cambios nos la da principalmente los nuevos aprendizajes que obtengamos.

Los que creen que lo saben todo «están muertos».  Es posible que aún no lo sepan, pero es cuestión de tiempo.  Antes o después cerrarán.

Puedes saberlo todo sobre los productos y servicios que ofreces, cosa que dudo porque siempre salen novedades.

Vale, también estás atento a las novedades, pero ¿hace cuanto que no aprendes nuevas técnicas de venta? ¿sobre las variaciones del mercado (ya no compramos como antes)? ¿sobre tecnología para implantar en tu negocio?

Siempre hay algo nuevo que aprender sobre nuestro negocio.  Por ejemplo, desde hace unos años, con el desarrollo de la Neurociencia, se están haciendo nuevos descubrimientos fascinantes sobre el comportamiento humano.

Si llevamos eso a nuestro negocio, el conocimiento cierto de cómo se comportan los clientes ¿no crees que sería bueno para nuestro negocio?

Y para los que tengan empleados ¿no crees que tener una mayor conciencia de cómo funcionan te ayudará a que sean más productivos?

 

Aprende también de otras cosas

Hace unas semanas escribí que la magia se encuentra fuera de la zona de confort.

Siempre que hablamos sobre salir de la zona de confort es para crear una zona de confort más grande sobre la que poder progresar.

Para dominar este espacio inseguro que está fuera de nuestra zona de confort y hacerla más grande sólo podemos hacerlo aprendiendo cosas nuevas.  Esas que nos permitan dominar este espacio incierto, domarlo y hacerlo nuestro.

Para esto, una de las cosas que mejor me ha funcionado a mi es aprender sobre temas que no conozco.

Créeme, esto me ha hecho crecer mucho más de lo que yo me esperaba, porque me ha permitido ver desde distintas perspectivas el trabajo que realizo y aportarle mucho valor.

Nuevas ideas.  Nuevos puntos de vista fundamentados que me han llevado a adentrarme y conocer otros matices de las empresas en los que hasta entonces no me había percatado.

Como los intangibles que son los que hacen que las empresas sigan funcionando o tengan que cerrar.

¿Has aprendido algo sobre los intangibles que afectan a las empresas en los últimos dos años?

Hace varios meses escribí una serie de artículos en los que hablaba de algunos de estos intangibles.  Hay más, pero yo me centré en los siete que yo considero más importantes.

Mi educación es financiera y durante muchos años he creído y defendido que la gestión económico-administrativa es lo más importante para que los negocios funcionen.

Hace ya varios años me di cuenta que esto no es cierto.  La gestión es necesaria e importante, pero en otro plano.

Lo más importante son las personas.  Las personas a las que sirve la empresa como clientes, empleados, proveedores, colaboradores, …

 

Yo puedo ayudarte

Si tú también quieres progresar sobre los intangibles de tu empresa, yo puedo enseñarte todo lo que he aprendido en estos años, concentrado en 8 semanas, en la nueva edición del workcamp online de Programa para Progresar en lo Intangible.

Un programa formativo avanzado especialmente diseñado para desarrollar, con una metodología de trabajo totalmente novedosa, los siete factores intangibles que, creo, son los que generan el 90 % del éxito de las empresas:

  1. Red de contactos, calidad cualitativa de las personas con las que nos rodeamos.
  2. Comportamiento, interno con nosotros mismos y externo con la red de contactos.
  3. Conocimiento adquirido, cómo y qué información podemos extraer de la red de contactos.
  4. Comunicación, para hacer llegar nuestro mensaje y que se alineen con nosotros.
  5. Emociones, para llegar a lo más profundo y destacar por encima de los demás.
  6. Confianza, para poder delegar con eficacia y establecer puentes.
  7. Imaginación/Creatividad, para encontrar nuevas maneras de sorprender a los componentes de nuestra red de contactos.

Si quieres conocer más información o inscribirte en el workcamp haz clic aquí.

Sólo habrá 10 participantes.  Y cuanto antes te apuntes podrás disfrutar de un mejor precio de inscripción.

Este es el vídeo de presentación donde podrás ver casi toda la información:

 

Un saludo y ¡qué tengas una gran semana!

Luis


 

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La Universidad se ha Quedado en un Ministerio

Es triste, pero es así.  Y somos muchos los que lo pensamos.  Incluso profesores universitarios.

(En este artículo trato el tema universitario de forma generalista.  Existen honrosas excepciones que, según mi criterio, están haciendo las cosas bien.  Ya sabes que generalizar es la mayor de las injusticias.)

Las universidades, salvo honrosas excepciones, como MIT (la que parece en la imagen), se han quedado en meros centros de poder, económico y político, y han dejado de ser centros para el fomento de la investigación y la formación de los futuros trabajadores del mundo.

Y no me refiero a que son como ministerios sólo por las estructuras tan anquilosadas y burocratizadas que tienen.  No.  Lo digo por la complacencia que tienen en sí mismas.  Porque se han convertido en entes endogámicos que se cierran a lo que pueda hacer peligrar la situación de confort de las personas que están dentro.

Tampoco lo digo por los estudiantes universitarios (al menos la mayoría), que son los más perjudicados de esta situación.  Una situación de la que también tiene la culpa los gobiernos políticos de los países que no hacen nada por cambiarlo.

No sirve con una mera reestructuración interna.  Ese no es el problema.  Modernizar la universidad no es reducir su estructura, como nos quieren hacer ver algunos.

Reducir las estructuras organizativas es algo que la empresa privada lleva haciendo desde 2008 y era algo natural que llegase a las instituciones públicas.

 

Formación desactualizada

La Unión Europea maneja estimaciones que en unos 10 años habrán desaparecido el 70% de los puestos de trabajo tal y como los entendemos actualmente a manos de los ordenadores y los robots.  Sectores enteros desaparecerán como fuente de generación de empleo.

Muchos expertos consideran que ni siquiera conocemos qué puestos de trabajo serán los necesarios.  No se sabe en qué ni cómo vamos a trabajar.

Y aún así las universidades (apoyadas por el sistema político) siguen ofreciendo grados, posgrados, doctorados, másters, etc. de varios años de duración.

Actualmente la cantidad de información que existe en el mundo se duplica cada dos años (la velocidad de creación de información está aumentando).  Y gran parte de esa información es accesible libremente por Internet.

Por lo que, en el mejor de los casos, que es un alumno que esté estudiando cuatro años, su título ha perdido valor formativo en dos ciclos.  Si está más años estudiando, más valor formativo pierde.

Porque la velocidad de actualización del contenido de los programas, salvo honrosas excepciones, es mucho menor que la creación y actualización de información.

El sistema actual está basado, salvo honrosas excepciones, en un sistema inductivo en el que el profesor «vomita» lo que sabe y los alumnos tienen que repetírselo.  Siempre con un resultado esperado por el profesor.

En las ciencias exactas el resultado es el que tiene que ser y ¿no hay otra opción?.  Pero el método para obtener ese resultado no tiene por qué ser único, preseleccionado por el profesor.

Hay muchas otras ramas formativas inexactas en las que el resultado no tiene por qué ser exacto, y mucho menos predefinido por el profesor.  Por ejemplo, en la gestión de empresas, que es lo que «yo domino», la solución para una empresa no tiene porque ser la misma que para otra empresa, aunque la situación sea igual.

El conocimiento en sí mismo no tiene valor.  Lo que tiene valor es la aplicación que realizamos de ese conocimiento.

Si en la universidad sólo nos enseñan a adquirir conocimiento pero no facilitan experimentar las posibilidades de aplicación de ese conocimiento, llegaremos al mundo laboral con unos conocimientos teóricos, que en la práctica difieren poco o mucho de su aplicación en el mundo real.

 

El Futuro de la Formación

Leo en algunos foros que el futuro de las universidades pasa, en gran medida, por adaptarse a la tecnología e impartir la formación online.

Yo considero que esa no es la solución para las universidades.  Por supuesto que se tienen que adaptar a la tecnología.

Eso de poder estudiar desde tu casa, a tu ritmo, sin necesidad de estar presente en las aulas, es algo que a muchos de los que estudiamos y trabajamos a la vez nos facilita seguir aprendiendo.

El sistema por el que se accede al conocimiento no es la solución para el sistema universitario. La solución es que las universidades ofrezcan el conocimiento que se necesita para el futuro.

Actualmente no lo hacen.  Según el proyecto Eleadership de la Unión Europea, únicamente el 0,009 de los programas formativos en Europa (universidades y escuelas de negocio) preparan para las habilidades que consideran se necesitarán en el futuro.

Vale, hasta aquí bien.  ¿Pero qué conocimiento pueden ofrecer las universidades si no sabemos  con certeza cuales son las habilidades y conocimientos que se necesitarán en el futuro?

La investigación.  El origen de la universidad es investigar nuevo conocimiento para transmitirlo a la humanidad.  Creo que son las universidades las que deben estar en la punta de la lanza a la hora de investigar hacia donde evoluciona la humanidad.

Y a partir de ahí poder desarrollar el conocimiento necesario para desarrollar esas habilidades que necesitarán las empresas del futuro (ya casi presente) para seguir siendo productivas.

Pero en las universidades cada vez se investiga menos.  De acuerdo, no hay dinero ni público ni privado para investigar (hablo de España).  Lo sé.  Pero lo que tampoco hay es voluntad, salvo honrosas excepciones, para investigar.

Y como ejemplo pongo a Santiago Ramón y Cajal, único premio Nobel en medicina otorgado a España (Severo Ochoa también lo ganó pero se otorgó a Estados Unidos.  La fuga de cerebros no es algo que ocurra sólo ahora 🙁 )

RTVE hizo una serie de nueve capítulos sobre la vida de Ramón y Cajal que te recomiendo encarecidamente para este verano.  Puedes verla aquí.

¿Y tú que opinas sobre la función actual del sistema universitario y otras entidades de formación superior?

 

Un saludo y ¡qué tengas una gran semana!

Luis


 

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La Energía de un Negocio Viene de la Calidad de sus Relaciones

Durante unas semanas he estado escribiendo sobre elementos intangibles que generan el 90% del éxito de una empresa.  Estos elementos son:

  • Las redes de contactos: clientes, proveedores, colaboradores y cualquier persona que puedas conocer, aunque no tenga vínculo directo con tu negocio.  Nuestra relación con ellos.  El trato que les damos y que recibimos.  El fomento del boca a boca.
  • Por supuesto la gestión de esas personas.
  • El conocimiento adquirido y la divulgación de esa información.
  • La comunicación interna y externa, que sea circular, es decir, ascendente, descendente y horizontal.  Esto permite la integración de los clientes y proveedores en la vida natural del negocio, para conformar un continuo orgánico.
  • La confianza total y absoluta en las personas.  Con la necesaria aceptación del fracaso.
  • El desarrollo de productos y servicios aplicando el conocimiento adquirido en las redes de personas.
  • Las emociones que transmitimos y que hacemos aflorar a través de la empatía.  Sin emociones no hay negocio que pueda germinar.
  • La imaginación.  La creatividad.  La osadía para hacer cosas diferentes.

Han sido una serie de artículos que han tenido muy buena acogida, mejor de lo que me había imaginado cuando empecé con ellos.  Y esto me ha llevado a seguir profundizando sobre la calidad de las relaciones en las empresas y cómo mejorarla.

Durante estos años que llevo estudiando empresas excelentes, para averiguar por qué han llegado a conseguir ese éxito arrollador que tienen, me doy cuenta que es porque se basan principalmente en la calidad de las relaciones con las personas.

Y que dejan en otro plano toda la parte del modelo racional y matemático como el análisis económico, previsiones, planificaciones, etc.  Que sí, que son importantes.  Pero no están por encima de las personas.

 

Programa para Progresar en lo Intangible

Así que decidí seguir profundizando en este área de las relaciones con las personas.

Porque por fin ya nos estamos dando cuenta, en el mundo de las empresas, que lo importante de las empresas son las personas.  Las personas que las integran y las personas a las que sirven.

He estado buscando herramientas y metodologías para poder desarrollar todos estos intangibles dentro de las empresas.

Y, esta búsqueda, ha dado como resultado el Programa para Progresar en lo Intangible (PPI).  Un programa diseñado para empresarios, directivos y mandos intermedios de PYMEs.

Es un programa sobre la gente y sus relaciones en el ámbito de negocios.

La dirección no consiste en controlar a la gente. Más bien consiste en permitirles que colaboren.

PPI es un programa formativo avanzado que utiliza una metodología deductiva basada en el pensamiento crítico, para  generar las capacidades cognitivas, emocionales y relacionales avanzadas que necesitan las organizaciones de mañana.

Y lo primero que voy a hacer con este programa es una formación online.

En concreto un workcamp, ya que, utilizando esta metodología deductiva, los participantes van a trabajar directamente sobre sus propia realidad y no sobre casos de uso ficticios con un resultado definido de antemano por el profesor.

Cada uno de nosotros tenemos nuestra realidad y tenemos que aprender y desarrollarnos sobre ella, no sobre la realidad de otros.

Aquí tienes el vídeo en el que te explico más sobre el workcamp.  Mejor un vídeo que muchos párrafos de texto ¿no? 🙂

 

¿Es lo que estabas buscando para tu empresa?  Si es que sí, ¡genial!  completa este formulario para hacer una preinscripción y conseguir más información.  También cogerás tu posición en el listado de participantes.  Esta preinscripción no te compromete a nada.

Este workcamp tiene un límite de 10 participantes y serán elegidos por estricto orden de preinscripción.  Por esto te recomiendo que te preinscribas cuanto antes.  Si finalmente decides no seguir te sales de la lista y ya está.  Sin preguntas por mi parte.

Si todavía tienes dudas y quieres informarte más, ve a la página de información del workcamp donde te lo explico todo con pelos y señales.  (El vídeo que hay en esta página es el mismo que ya has visto, así que no hace falta que lo veas de nuevo 🙂 .)

 

Workcamp

  • Inscripciones abiertas hasta el 29 de abril.
  • El workcamp de PPI es un programa formativo avanzado de ocho semanas de duración, con sesiones semanales de 2 horas de duración cada una.  La primera sesión es el 4 de mayo y la última es el 22 de junio de 2016.
  • Más una hora de consultoria privada conmigo para profundizar en las necesidades del participante.
  • Las sesiones se realizan por webinar (online).  Es decir, puedes estar en cualquier parte del mundo y participar en el programa.  Lo único que necesitas es un ordenador o dispositivo con conexión a Internet.
  • El horario de las sesiones es de 20:00 a 22:00 horas horario de Madrid (España).
  • En cada una de las sesiones se tratan los distintos pasos del programa, que puedes leer en la página de información del workcamp (el paso del comportamiento es tan extenso que lo he tenido que dividir en dos sesiones, por eso hay siete pasos pero ocho semanas.)
  • Cada sesión se divide en dos partes.  Una parte en la que se expone el concepto teórico de la sesión y se presenta una herramienta para trabajar y desarrollar ese concepto durante la semana por cada uno de los participantes.
  • La otra parte de la sesión es un debate entre los participantes y el instructor para poner en común reflexiones sobre experiencias en el uso de la herramienta para el desarrollo del concepto.
  • Hay un entorno virtual de acceso exclusivo y privado para los participantes de PPI, en el que estos publicarán los resultados de los ejercicios semanales para que entre todos podamos aportar feedback y contribuir con nuestra experiencia para ayudarnos entre todos.
  • Los participantes tendrán que crear un Documento Final valorando su evolución durante el programa y cómo lo van a aplicar en sus empresas y puestos de mando.
  • Sería de interés para el director del programa que los participantes pudiesen trasladar lo aprendido a su empresa y así expandir el valor de los factores invisibles por su organización.

 

Instructores

En este workcamp tengo la suerte de contar con la colaboración de grandes colaboradores:

Carlos Herreros 

Instructor.

Master of Science in Management( London Business School)
Accredited Professional Executive Coach ( Association for Professional Executive Coach and Supervision, UK)
Honorary Dean, Santander Business School
Coach Ejecutivo Senior ( AECOP-EMCC)
Miembro de “The Neuroleadership Institute”

(Linked In)

 

Alberto Barranco

Instructor.

Mis funciones como Business Manager en las diferentes empresas que he estado me han dado un prisma claro y conciso de las necesidades reales del mercado actual y por ello me desenvuelvo impartiendo formaciones y sesiones globales en empresas.

(Linked In)

 

David Rubiato

Instructor.

Director y Creador del programa MEJORA TU VIDA TU PUEDES.

Personal Coach Humanista, Facilitador de talleres de alto impacto, conferenciante, mentor de emprendedores y empresarios del nuevo paradigma Ser-Hacer-Tener.

(Linked In)

 

Me gustará mucho verte

Pues eso.  Me hará mucha ilusión verte por el primer workcamp online del Programa para Progresar en lo Intangible y que entre todos podamos ayudarnos a potenciar estos factores para mejorar ese 90% del éxito de tú empresa.

Para cualquier pregunta que quieras hacerme puedes utilizar cualquiera de las vías de contacto que tengo, o bien también desde este formulario exclusivo que tengo para el workcamp.

Y si no puedo verte en el workcamp porque en estos momentos no es lo que estás buscando, te pido el favor de enviar esta información a otros empresarios, directivos o mandos intermedios que consideres que lo pueden necesitar.

 

Un saludo y muchas gracias por tu colaboración,

Luis


 

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Progresar con las Personas

El trato que tengas con las personas que te rodean es lo que te hace progresar… o no.

Durante los últimos dos meses he estado escribiendo sobre lo que yo considero que es la manera de progresar en nuestro pequeño negocio, en nuestra empresa o en nuestro puesto de responsabilidad.  Que es a través de las personas.

Y este progreso a través de las personas queda fuera del modelo racional.  Ese modelo que nos enseñan en Universidades y Escuelas de negocios.  La variabilidad de las personas son «cosas» que no se prestan al análisis numérico ni a la planificación.

Para progresar con personas hay que hacerlo desde los sentimientos, a través de nuestras emociones, de nuestros valores y de nuestros principios.  De cómo nos comportamos con nosotros mismos y con los demás.

De cómo comunicamos y transmitimos todo eso a través de nuestro mensaje y de los productos o servicios que desarrollamos.

Porque esas personas son nuestra red de contactos, que, como decía al principio de la serie, es nuestro salvavidas.   Ya que de ellas es de donde podemos extraer todo el conocimiento necesario para seguir adelante.

Me considero seguidor de Peter Drucker y comparto muchas de las enseñanzas que nos dejo, incluso también comparto esta:

Lo que no se puede medir, no se puede gestionar.

(Frase que se atribuye a Drucker su aplicación en la gestión de empresas, pero que parece que su origen es de un físico, Lord Kelvin.)

Comparto esta afirmación hasta cierto punto.  Considero cierto que lo que se puede traducir a números es menos difícil mejorarlo.

Pero es que hay cosas que no se pueden medir, o al menos trasladarlas a una escala numérica estandarizada.  Por lo que si no se puede medir ni gestionar, no se presta a los modelos de conferencias o de casos de uso que enseñan en los centros de formación de negocios tradicionales.

Como hemos visto en todos los artículos de la serie, hay cosas que no se pueden medir y traducir a números.

Este es el último artículo de la serie que empezó con El 90% del éxito de un negocio es invisible.

Si acabas de llegar a esta serie de artículos, o si ya los conoces pero quieres recordar la lista de componentes y volver a leer el contenido de los artículos ya publicados, aquí la tienes:

 

Corolario para progresar

Estoy muy contento con la acogida que han tenido estos artículos.

Muchas personas han participado, compartido, comentado en alguno o varios de ellos.  Algunos han tenido mucha aceptación y otros no tanta.  Pero en general, estos 10 artículos que componen la serie, creo que han gustado.

A medida que iba escribiendo cada uno de estos artículos he tenido que profundizar y buscar herramientas con las que poder llevar a la práctica los consejos que iba dando (más abajo verás por qué), con los que hacer progresar nuestra empresa o puesto de responsabilidad.

Digo también puesto de responsabilidad porque estos componentes invisibles también sirven para directivos y mandos intermedios.

Tratar bien a las personas que nos rodean nos sirve para progresar a todos.

Así que, después de recopilar y ordenar todo este conocimiento y estas herramientas de trabajo he decidido organizar un WORKCAMP exclusivo sólo para 10 personas que quieran realmente progresar adecuadamente.

Serán 8 sesiones semanales mediante webinar durante dos meses.  Más información.

Los participantes podrán desarrollar los componentes invisibles necesarios para el éxito de su empresa o de su desempeño profesional trabajando por cuenta ajena.

(Los componentes que se puede desarrollar con trabajo y herramientas externas, claro.  Hay otros componentes como el trato a las personas, ser agradecido y considerado, valorar a las otras personas y decir lo siento, son cosas que puedes empezar a cambiar ya, incluso antes de terminar de leer este artículo.)

Para poder participar en el workcamp es necesario que tu empresa tenga al menos 4 años en funcionamiento o que tú lleves 4 años trabajando en puestos de media o alta responsabilidad, si trabajas por cuenta ajena.

¿Por qué esta condición?  Porque es la experiencia mínima que considero necesaria para poder aprovechar el workcamp al 100%.

La metodología de trabajo que voy a utilizar es deductiva.  Esto quiere decir que la metodología de trabajo que vas a utilizar es de tu propia exploración que se convertiran en resultados reales y concretos para empezar a aplicar en tu empresa.

Los participantes van a buscar cómo obtener y aplicar los componentes invisibles a través de ejercicios guiados y planteamientos abiertos.  Como dice Henry Mintzberg:

El cambio real se produce cuando el proceso de formación pasa de la enseñanza del instructor al aprendizaje del alumno.

Esto es lo que van a tener los participantes del workcamp.  Es lo que considero mejor para obtener el resultado previsto. No se trata de que yo siga transmitiendo mis ideas y conocimientos de una forma unidireccional.

Se trata, como decía más arriba, de explorar en los valores y principios de cada uno de nosotros para tener un progreso basado en lo invisible.  Que, paradójicamente, es lo más seguro.

Creo que puedo seguir compartiendo mis conocimientos y aportando valor a otros profesionales para ayudarles a progresar.

Eso sí, será un workcamp exigente en el que los participantes van a trabajar duro para conseguir subir varios peldaños por su escalera del éxito.

Este workcamp es algo que he decidido en los últimos días, analizando el resultado de esta serie de artículos.  Por eso no puedo decirte nada más por ahora.

Durante los próximos días/semanas voy a ir perfilando el workcamp y lo daré a conocer mediante campañas de publicidad.

La aceptación de participantes se hará por estricto orden de inscripción.

Así que si crees que puedes estar interesado, apúntate ya y déjame aquí tus datos de contacto y te iré informando a medida que vaya concretando el contenido y el formato del workcamp.

Si crees que puedes estar interesado yo te recomiendo que te apuntes ya y te coloques en una buena posición en la lista de interesados.  Si luego decides que no quieres participar no pasa nada, te borro de la lista.

Pero recuerda que sólo hay 10 plazas y que se completan por estricto orden de inscripción/información.

 

Un saludo,

Luis


 

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Ego versus Resultados

La obligación de cualquier empresa es la rentabilidad, en mi opinión. Los resultados.

Otros defienden que la obligación de las empresas es el crecimiento. Es otra opinión. Totalmente respetable, como cualquier opinión que se plantea con educación y respeto.

Pero detrás de este planteamiento yo me pregunto ¿qué % de sentirse importante hay?

Vemos casos de empresas (startups tecnológicas) que lo único que quieren es crecer. Crecer en número de usuarios, crecer en número de países en los que operan, etc.

Son empresas que durante muchos años están en pérdidas. (Es normal tener pérdidas al principio, pero también es normal intentar limitarlas lo máximo posible).

Sus planteamientos son ser los líderes mundiales. Tener cientos de millones de usuarios. Levantar rondas de financiación millonarias…

Prefieren crecer a la rentabilidad.

Planteamientos totalmente válidos y respetables. Cada uno hace con su dinero lo que quiera, faltaría más.

Pero detrás de estos planteamientos yo me pregunto ¿qué % de recibir notoriedad hay? ¿qué % de ser conocido a nivel mundial hay? ¿qué % de ego hay?

 

Menos ego y más resultados

Se lanzan mensajes erróneos. Presentan a los emprendedores estas empresas tecnológicas como casos de éxito. Ejemplos a imitar.

Fomentan el emprendimiento tecnológico como la solución del futuro. Sí que es cierto que es un sector con mayor potencial de crecimiento en las próximas décadas, sino el que más.

Pero el número de fracasos es enorme. El 99% no lo consiguen.

En mi opinión confunden a los nuevos emprendedores que lo que quieren es montar un pequeño negocio. Los embaucan con cantos de sirenas. Un negocio debe estar basado en la rentabilidad y no en el crecimiento.

Por mi trabajo analizo mucha de esa oferta formativa, de esa oferta de asesoramiento, de mentorización, de consultoría, aceleradoras, incubadoras, preincubadoras, etc.

Pero detrás de toda esa oferta formativa y de ayuda yo me pregunto ¿qué % de ego hay? De ese ego para decir –“Yo les ayude al principio. No son rentables, pero son grandes”. (Qué pensaría Freud de esto)

La propuesta formativa se basa en modelos de crecimiento y no de rentabilidad.

Los que nos dedicamos en mayor o menor medida a trabajar y formar emprendedores y pequeños empresarios tenemos que presentar esta realidad de enfocarse en la rentabilidad que será la que les aporte verdadero valor a sus negocios.

Esto es invertir en futuro, en prudencia, en realidad, en aportación de valor, en resultados, en impacto social. ES INVERTIR EN NO PRIORIZAR EL EGO VERSUS LOS RESULTADOS.

Quizá si se cambiase la propuesta formativa hacia la rentabilidad no cerrarían más del 80% de los nuevos negocios en menos de 2 años.

Y para justificar esto nos quieren presentar el fracaso como algo cool. Pues no. EL FRACASO ESTÁ SOBREVALORADO. Se aprende mucho más del éxito que te indica lo que SI tienes que hacer, que del fracaso que sólo te indica que eso que has hecho está mal. Pero esta es otra historia.

Ya os he comentado en alguna ocasión que nosotros estamos trabajando en la vía de ayudar a ser rentables, y luego si quieres crecer, crece. Puedes ver estas entradas relacionadas aquí y aquí.

Como muchas cosas, se ha retrasado. Queríamos presentarlo en junio pero no has sido imposible. Nueva meta: septiembre 2015.

No. Crecimiento sin rentabilidad no es lo correcto.

Creo que esto es algo importante sobre lo que reflexionar este verano.

En mi opinión.

P.D.: Para esto durante el mes de julio voy a presentaros 4 libros que considero fundamentales para asentar la idea de que la finalidad de cualquier negocio es la rentabilidad.

P.D.2: Chicos, las mujeres en esto nos tienen mucho terreno ganado. Debemos dejar atrás el ego.

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Luis


 

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Intentas todo lo que sabes (para sacar tu negocio adelante)

Pero no intentas saber más y por eso tienes que cerrar.

La mayoría de los dueños de negocios y emprendedores tienen muy pocos de los conocimientos necesarios para gestionar un negocio.

¿A cuánta gente, dueños de negocios como tú, has oído decir que han hecho todo lo que sabían para sacar su negocio adelante?

Dueños de negocios que tuvieron que cerrar sus negocios porque no funcionaron.

Dueños de negocios que se creían que con lo que sabían era suficiente para hacer funcionar su negocio y vivir de él.  Incluso hacerse rico con el negocio.

Personas normales, como tú y como yo que somos los que creamos más del 75% de las nuevas empresas cada año, que cuando crearon sus negocios buscaban el paraíso y lo que se han encontrado es con el infierno.

Infierno de no conseguir clientes.

Infierno de no llegar a fin de mes.

Infierno de no poder pagar a sus empleados y/o proveedores.

Infierno de no saber qué más hacer.

Infierno de ver como poco a poco sus ilusiones se van desvaneciendo y se quedan en nada.

El problema de la justificación

El problema  es que se justifican con que han hecho todo lo que sabían para defender su gestión y mitigar el cargo de conciencia que pueda tener por no haber podido conseguir lo que quería.  Por no haber podido conseguir tener un negocio rentable del que poder vivir y sentirse orgulloso.

Y es que no vale sólo con intentarlo, hay que hacerlo bien.

Como dicen en la película de Espartaco “El infierno está lleno de buenas intenciones”.   Tener buena intención no justifica hacer las cosas mal y causar problemas a terceros.

Para hacer las cosas bien lo primero que tenemos que utilizar es el sentido común, que es el menos común de los sentidos.

Crean negocios en los que se endeudan desde el principio pidiendo préstamos (no estoy en contra del endeudamiento pero hay que hacerlo bien).  Buscan ayudas de la administración y se quejan cuando no hay (por suerte, pero de esto ya hablaré en otra entrada).  Alquilan locales u oficinas.  Compran maquinaria, ordenadores, mobiliario, etc.  Contratan personal.  Página web.  Campaña de marketing.  Y muchos más gastos.

Y todo esto sin saber si su idea de negocio va a funcionar o no.  Sin haber hecho una prueba previa de si van a tener clientes para lo que venden o no.

Esta prueba es tan sencilla como salir a la calle a entrevistar a potenciales clientes sobre tu idea y ver si muestran interés o no.  Obviamente esto no te asegura el éxito del negocio, hay muchas cosas que vienen detrás que pueden hacerte fracasar.  Pero compruebas SIN COSTE si lo que vas a ofrecer puede captar el interés suficiente de estos clientes potenciales.

¿Cuántos negocios conoces en tu barrio que han cerrado a los pocos meses de abrir?

El motivo por el que cierran estos negocios  es muy sencillo.  No han hecho un cálculo de todos los gastos que van a tener en el primer año.

El cálculo, que hacen las personas que quieren crear un negocio, del dinero que necesitan para empezar se reduce a la inversión inicial que tengan que hacer y quizá a sobrevivir un par de meses, con la esperanza que empezarán a vender mucho en poco tiempo.

Todos sabemos que el primer año vas a vender muy poco, por lo que tendrás que empezar con los recursos económicos suficientes para aguantar ese año casi sin ingresos.  Esto no lo hace casi ningún emprendedor sin conocimientos empresariales (y de los que tienen conocimientos empresariales tampoco lo hacen todos).

Y es que si los gastos que vas a tener durante todo un año son 40.000 € y necesitas una inversión inicial de 15.000 €, el dinero que tienes que tener para empezar tu negocio son 55.000 €.  Para poder pasar este primer año que vas a vender poco y estarás siempre en pérdidas.

Qué es lo que se hace normalmente – “ Pues si necesito 15.000 €  para la inversión inicial pido 20.000 € para ir tirando hasta que empiece a vender”.

Y empiezan a hacer todo lo que saben para sacar su negocio adelante.

Y pasa lo inevitable.  En pocos meses se queda sin dinero y tiene que cerrar.  Todos los negocios cierran porque se quedan sin dinero, sin tesorería.

Y se queda con una deuda que tiene que seguir pagando.  ¿Cuántos casos conoces así?  Algunos llegan a perder hasta su casa.

Error.   Muchos errores.  Pero el primero es hacer mal las previsiones de necesidades de dinero.

Como hemos visto en el ejemplo necesitaba al menos 35.000 € más de los que creía.  Y eso suponiendo que en el segundo año empieza a tener ingresos regulares al menos para cubrir los gastos.

Necesitas más conocimientos

Como decía al principio de la entrada el problema es que sólo ha hecho lo que sabía y no se ha preocupado de aprender y estudiar sobre otras áreas necesarias para gestionar bien un negocio.

Por ejemplo conocimientos mínimos en gestión financiera para calcular cuánto dinero necesitarías para empezar.

Conocimientos en desarrollo de productos o servicios para crear una propuesta de valor increíble que sea totalmente irresistible para tus clientes potenciales.

Conocimientos en Marketing para hacer llegar a tus clientes esa propuesta de valor tan irresistible que te hace único sobre todos los demás.

Por supuesto saber vender, que es uno de los grandes problemas de los emprendedores, autónomos y microemprensarios en España.  ¿Cuántos libros sobre ventas tienes en tu casa?

Conocimientos en estrategia empresarial para saber cómo organizar tu negocio para que trabaje para ti y no seas tú el que trabaja para tu negocio.

También es cierto que la oferta formativa sobre competencias empresariales que hay no se ajusta en absoluto a las necesidades de microempresarios y autónomos.

Casi todo está orientado para crear negocios mucho más grandes del tamaño que tú quieres empezar.

Pero de esto ya hablaré la próxima semana


 

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