Prefiero la Buena Actitud a la Experiencia

Sí, la experiencia es útil y aporta mucho.  Pero donde esté una buena actitud y ganas por trabajar que se quite todo lo demás.

La actitud es lo que marca la diferencia.  Lo que hace llegar hasta el final con éxito.  Por eso es tan importante que haya un buen líder que mantenga la actitud correcta en el proyecto.

Por eso es tan importante que, aunque no exista ese líder, sí existan personas dentro del grupo con buena actitud para «tirar del carro».

Si trabajas sólo no te queda más remedio que tener buena actitud y ganas por hacer un buen trabajo siempre.

La actitud se demuestra por cómo te ofreces al mundo profesional, que es lo que nos ocupa, pero la actitud es algo que llevas siempre encima y te sirve para cualquier situación de tu vida.

Hace algo más de un año escribí un artículo en el que hablaba sobre trabajar por resultados, que es una manera altamente competitiva de conseguir más clientes y mayores ingresos.

A mi modo de ver esta es la actitud correcta para cualquier profesional independiente o pequeña empresa.

Esto es decirle a tus clientes que confías tanto en tu trabajo que si ellos no ganan tú tampoco ganas.

¿Te meterías en un proyecto que piensas que vas a perder dinero?  Claro que no.

Cuando no creo en el producto/servicio de un cliente potencial soy honesto y se lo digo.  Soy yo el que no lo cree, pero seguro que encontrará otro profesional que sé crea.

Los profesionales y pequeños empresarios que he conocido que trabajan por resultados son los que quieren comerse el mundo y confían plenamente en la calidad de tu trabajo.

Una buena actitud es clave para poder confiar.

 

Procesos de Selección por Actitud

Esto también pasa con los trabajadores por cuenta ajena.

Muchos de ellos son funcionarios (en el sentido peyorativo) privados.  Pido perdón a todos los funcionarios honrados, que son la mayoría, que se dejan la piel en su trabajo todos los días. Es un caso en el que pagan justos por pecadores.

Escucho regularmente quejarse a empresarios por el poco rendimiento de sus trabajadores.

Hace mucho que no leo ofertas de trabajo, pero cuando lo hacía la cualidad más buscada era la experiencia, cosa que está muy bien.

Que yo recuerde, nunca me encontré una oferta que pidieran tener buena actitud y ganas de trabajar.

Creo que esto es lo primer requisito indispensable para los candidatos: buena actitud y ganas de trabajar.

La actitud se siente cuando estas con una persona, si tiene buena actitud o mala actitud.  O si no tiene ninguna actitud.

Cuando trabajaba por cuenta ajena tuve que hacer un proceso de selección para incorporar una persona al equipo.

Hice el primer filtrado con los currículums en papel de los solicitantes con los conocimientos que yo buscada y convoqué a entrevistas personales a los que habían pasado este filtro.

En esta primera entrevista personal mi objetivo de filtrado era la actitud del candidato.  Pasaron el filtro para la selección final los que tenían buena actitud.

Los conocimientos que necesitaban para el puesto me importaban menos porque eso lo podían aprender.  Pero la buena actitud se tiene o no se tiene.

Si alguna vez tengo que hacer otro proceso de selección tengo muy claro que el requisito fundamental para el trabajo es «tener buena actitud».  Ni los idiomas ni la experiencia.  Eso sumará, pero no será determinante.

Ahora trabajo sólo, pero sigo seleccionando mis proveedores y colaboradores por su actitud.  Y también a mis clientes.

 

Caso Real 1

Quiero contarte dos casos reales sobre la actitud.

Mi amigo Eugenio, hace unos años, entro en un proceso de selección para la empresa VMware, multinacional estadounidense de software.

Después de dos entrevistas con distintas personas, llegó a la entrevista final con el que iba a ser su jefe.  En esta entrevista le decían si el puesto era suyo o no.

Como es lógico en estos casos, se preparó la entrevista a conciencia.  Sus carrera académica, la experiencia profesional, y todas esas cosas.

Cuando llegó la entrevista, su futuro jefe no le preguntó por su currículum.  Le dijo que daba por supuesto que todo lo que ponía era cierto.

Durante toda la entrevista estuvieron hablando de un viaje que había realizado mi amigo, del Camino de Santiago en bicicleta, que había grabado en vídeo y subido a Youtube.

Eso es buscar actitud.

 

Caso Real 2

El segundo ejemplo que quiero poner es el que me ha inspirado este artículo.

Es un profesor del colegio de mis hijos.  Un chaval joven, con poca experiencia, claro.  Pero con ganas suficientes para comerse el mundo.

(La experiencia también tiene cosas malas, y es que cuanta más experiencia tienes es porque tienes más años 🙂 .)

Hasta el curso pasado daba únicamente una asignatura.  Pero este año, la directora ha premiado su trabajo de los tres años que lleva en el colegio y le ha nombrado tutor de un curso y profesor de dos asignaturas más.

Yo me he puesto muy contento porque ha llenado a l@s chic@s de alegría, no como la tutora del curso pasado.

En vez de dar la materia con apuntes antiguos y aburridos, ahora tienen apuntes coloridos y divertidos.  Se ha pasado todo el verano preparando el material para que sea más fácil de aprender para ellos.

Se ha metido en la piel de su cliente y ha creado servicios basándose en sus beneficios y necesidades. (Tú también puedes hacerlo leyendo este artículo.)

Y sobre todo, ha llenado a l@s chic@s de responsabilidades (rotativas) acordes a su edad.

  • Ha puesto un mapa de España y tienen que poner una chincheta en las provincias donde han estado de vacaciones.  Hay un responsable de tener actualizado el mapa.
  • Tienen un tablón donde ir poniendo las cosas divertidas que ocurren en clase.  Hay un responsable de tener actualizado el tablón.
  • Otro tablón donde cualquiera puede poner una pregunta que no sepa la respuesta y el resto de compañeros pueden responderla.  O bien porque ya la saben, o bien porque buscan la respuesta.
  • Otro es el abogado, encargado de mediar en los conflictos de los compañeros.

¡Este chaval es un crack!  Porque encima fomenta la colaboración, que es una de las metacompetencias que se necesitarán en el futuro (ya es el futuro).

Pero hay algunos padres que se quejan porque no tiene experiencia.

¿Tú prefieres actitud o prefieres experiencia?  Compártelo con todos nosotros en los comentarios, por favor.

NOTA FINAL:  Sí, antes de que alguien lo diga.  Por preferir, prefiero las dos cosas:  experiencia y actitud.

 

Un saludo y ¡qué tengas una gran semana!

Luis


 

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¿Por qué Tanto Miedo a Decir Nuestras Cifras?

Estaba yo el martes pasado en la reunión quincenal de AunaPYME, junto que el resto de compañeros que allí nos reunimos, y surgió un tema que siempre crea mucha controversia.

(Por si no te lo he dicho todavía, AunaPYME es una reunión quincenal de empresarios, libre y gratuita, que se organiza en Villaviciosa de Odón (Madrid) a la que estáis todos invitados.  Puedes ver más información y apuntarte a la próxima reunión en la página de Facebook.)

El tema que salió es la cuestión de decir abiertamente las cifras de nuestros negocios.  Tema siempre polémico y que genera debate.

Muchos estaban totalmente en contra de dar a conocer sus cifras, pero me pareció que alguno no estaba tan en desacuerdo.  Cosa que me alegró.

Vaya por delante que esto de mostrar abiertamente las cifras de mi negocio es un paradigma y cambio de mentalidad que aún no me he aplicado.  Quiero hacerlo, pero aún no lo he conseguido.

Ya sabemos todos que en este país está muy mal visto hablar de dinero.  Es una mentalidad que nos inculcan desde pequeños.

Y mantenemos esa mentalidad firmemente durante toda la vida:  ¿por qué voy a decir cuál es mi sueldo?  ¿Y tú por qué quieres saberlo?… Y cosas así

Si lo llevamos al terreno de los negocios: ¿por qué voy a decir cuánto facturo?  ¿Cuanto he tenido de beneficio, o de pérdida?  ¿Cuáles son mis costes?…  Ni a mis empleados ni a mis proveedores.

Supongo que una de las razones es porque, seamos sinceros, no nos va tan bien como nos gustaría o como queremos hacer ver.

 

Política de Libros Abiertos

Pues creo que es un error.  Considero que tener una política de libros abiertos no puede traernos más que ventajas.

Hablado abiertamente de nuestras cifras facilitaremos a la otra persona para que pueda ayudarnos mejor a conseguir nuestros objetivos.

Por supuesto esto aplica a empleados y a proveedores. 

Si tus empleados (si los tienes, yo no tengo) conocen el dinero que se mueve en tu empresa, cuánto se ingresa, cuanto se gasta, cuanto queda y cómo se reparte ese beneficio, podrán implicarse más con tu negocio:

  1. Gestionar mejor los gastos en los que incurren.
  2. Comprometerse más en la generación de ingresos.
  3. Proponer alternativas innovadoras para mejorar tu negocio.
  4. Tomar mejores decisiones operativas alineadas con el foco de tu negocio.

 

Aquí sólo he puesto 4 ventajas.  Seguro que si lo piensas un poco se te ocurren más.

Y además así te podrás evitar eso que se piensa mucho de:  -«fíjate cuánto tiene que estar ganando mi jefe (dueño de negocio) y a mi sólo me paga X euros».  Con los libros abiertos podrás explicarle y comprenderá por qué las cosas son como son.

Si escondemos lo que pasa en nuestro negocio, es normal crear suspicacias y que se empiece a pensar mal, como en el ejemplo que ponen en el artículo que he enlazado sobre los libros abiertos.

Si no tienes nada que esconder, no lo escondas.

 

Respecto a los proveedores

Claro ¿por qué no?

Ten en cuenta que somos su cliente.  Y que si nos va bien a nosotros, mantendrán el cliente durante mucho tiempo y puede que con mayor facturación.

Todos queremos agradar a nuestros clientes ¿tú no?

Con una política de libros abiertos hacia nuestros proveedores podremos conseguir los mismos frutos que con nuestros empleados.

Que nos ayuden a alcanzar nuestro objetivo.

No pensemos que no lo van a hacer por envidia o rencor.  En nuestra naturaleza llevamos ayudar a los demás.

 

¿Y a los Clientes También?

Claro ¿por qué no?

¿Alguién va a dejar de ser cliente nuestro porque nos vayan bien las cosas?  No lo creo.

Es más, creo que es al revés.  Siempre y cuando el cliente vea que él también se beneficia de que nos vayan bien las cosas, con un incremento de la calidad o del servicio.

Como he tratado de exponer en este artículo, considero que, poniendo en una balanza los beneficios que nos puede aportar una política de libros abiertos son superiores a los problemas.

Y además, si tu empresa es una sociedad, tus cuentas están en el Registro Mercantil y son de libre acceso, pagando, pero libre acceso.  Por lo tanto quien quiera conocer tus cuentas puede hacerlo cuando quiera.  (Yo por ahora soy autónomo).

Así que no te preocupes por tu competencia, que si quieren pueden saber cómo te va.

Y sí.  Si estas pensando que escribo esto pero no lo hago, te doy la razón.  No lo hago aún.  Pero algún día terminaré consiguiéndolo.  Y todo lo que conseguiré serán beneficios.

Y tú ¿te has decidido ya a abrir los libros de tu negocio?  No hagas como yo y da el paso cuanto antes.

 

Un saludo,

Luis


 

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Tu red de contactos es tu salvavidas

La semana pasada escribía sobre la parte de un negocio que es invisible.

En ese artículo preliminar comentaba lo importante de lo invisible y daba un listado de estos componentes fundamentales en cualquier negocio que no aparecen en los libros contables, pero que si repercuten, y mucho, en las ganancias o pérdidas al final de cada año.

En este artículo y los de las próximas semanas voy a tratar de profundizar en estos componentes para que puedas maximizarlos en tu negocio.

A modo de recordatorio rápido esta es la lista  de componentes (que yo di, pero seguro que tú tienes más para aportar.  Compártelo con todos nosotros en los comentarios, por favor):

 

En este artículo toca la red de contactos

Como digo en el título tu red de contactos es tu salvavidas.

Los seres humanos buscamos seguridad.  No hay nada malo en ello, de hecho la necesitamos.

La seguridad que nos ayuda a proyectar nuestra vida futura a nivel personal.  Esta seguridad nos la da nuestro negocio.

O al menos nos la ha dado hasta ahora.

Eres consciente de los cambios que está trayendo la tecnología.

Cambios en muchos aspectos.

Algunos aspectos son muy positivos: cura de enfermedades y lesiones, educación en lugares remotos, interactividad, etc.

Pero en otros aspectos no nos va a gustar mucho.

Porque en unos 10-15 años la tecnología va a cambiar (y eliminar) radicalmente gran parte de los trabajos como los entendemos actualmente.  Si no me crees, que no tienes por qué hacerlo, lee este artículo de

Es decir, en unos años desaparecerán sectores enteros de puestos de trabajo para humanos y serán reemplazados por ordenadores y robots computerizados.

De hecho es que la salida de la crisis pasa porque esto ocurra.

Por lo tanto hoy en día nuestra empresa no nos da esa seguridad que buscamos, porque no sabemos si nuestro sector desaparecerá o si se verá masificado por la reconversión de otros profesionales que se han quedado sin sector de trabajo.

Ahora la protección nos la da nuestra red de contactos.

Porque en caso de quedarnos sin negocio necesitaremos tirar de nuestra red de contactos para reinventarnos y volver a producir, como el ave Fénix, resurgiendo de nuestras cenizas.

Nuestra red de contactos se compone de clientes, proveedores, colaboradores, personas que no tengan nada que ver con tu negocio, personas con las que tienes un trato personal…  Vamos, cualquier persona con la que puedas interactuar.

Por lo tanto nuestra seguridad es proporcional a:

  1. al grosor de la red de contactos;
  2. al ritmo de ampliación de la red de contactos;
  3. a la proporción de anotaciones que correspondan a contactos de más allá de las paredes de la empresa; y
  4. al tiempo dedicado al mantenimiento y actualización de la red de contactos.

 

Además de como red de seguridad, tu red de contactos es lo que te permite sacar tu negocio adelante.

Si estas emprendiendo, tu red de contactos es tu círculo de influencia que es por donde todos empezamos.  O bien para realizar nuestras primeras ventas.  O bien para contactar con esa persona que nos permitirá cruzar algunas puertas.

De hecho la red de contactos que tienes al empezar es el elemento determinante para que tu emprendimiento tenga éxito o no.

Si tu negocio ya está en marcha, tu red de contactos te permitirá conseguir clientes, proveedores o colaboradores necesarios para su buen funcionamiento.

Los negocios se basan en la confianza.  Y no hay mayor confianza que la recomendación de algún integrante en nuestra red de contactos.  Esto es el boca a boca, que empieza con tu red de contactos.

 

Manteniendo la red de contactos

Los componentes de tu red de contactos son todos personas, sin excepción.

Personas como nosotros.  Como tú y como yo.  Y todos sabemos cómo nos gusta ser tratados.

Siempre es una cuestión de relaciones.

El mundo de los negocios es el negocio de las relaciones.

¿Cómo te relacionas con tus contactos?

Y esto no quiere decir que seas el más guay y ni que pretendas ser el mejor amigo de todos tus contactos.   Sólo conecta.  Con esto habrás conseguido mucho.

Tienes que comportarte como te comportas normalmente (excepto si eres un borde y un antipático y te crees muy importante para tratar con según que contactos.  Si eres así piensa muy seriamente en hacertelo mirar).

Haz nuevos amigos.  Constantemente.

Si eres de esos para los que «hacer amigos» no es lo suyo… no es más que una excusa.

No todas las personas son de naturaleza extrovertida.  Pero para los que «no somos extrovertidos de serie», es un talento que podemos aprender .

Además de conectar hay otro principio de las redes de contactos que no debes olvidar.

Lealtad a los integrantes de la red.

Nunca traiciones a tus contactos.

Es posible que vayas a cambiar de proveedor, de colaborador.  Es algo normal.  Estas cosas pasan.  Antes de dar ningún paso habla con el contacto y explícaselo.

La honradez e ir de cara ayuda a que no sangren muchas pequeñas heridas.

Otra ventaja de la red de contactos es que te sirve para realizar la escucha activa que tan bien te viene para ir actualizando tu negocio.

Consúltalo todo con todos.  O al menos con los más que puedas.  De esta manera podrás acceder a muchos más puntos de vista que te permitirá tomar mejores decisiones.

 

Componentes de la red de contactos

Los componentes principales de tu red de contactos son las personas que tienen la capacidad de decidir.

No siempre quien está mas arriba en la jerarquía de una empresa privada o pública es quien decide.

De hecho casi nunca es quien decide.  Si este directivo o mando superior tiene a alguna persona a su cargo especializada en el tema a decidir, seguramente le transfiera la toma de decisión.

Estas personas que están «en la parte de abajo» de la jerarquía son las que pueden abrirte muchas de las puertas que necesitas cruzar.

Hace varios años conocí a un socio minoritario de una empresa de desarrollo de software a medida que conseguía muchos contratos de la administración pública (antes del 2008, claro).

Cuando le pregunté a qué se debía ese éxito me respondió que conocían al conserje que les daba todos los contactos necesarios de las personas que tomaban las decisiones.

La empresa contenta porque conseguía muchos contratos.  El conserje contento porque conseguía todos los años un jamón (de los buenos) y algún sobrecito con cada contrato firmado.

Otro ejemplo.  Si quieres tratar con alguna persona que está muy arriba en la jerarquía, conecta con su ayudante para que te haga un hueco en la agenda de esta persona importante.

Es importante mirar hacia abajo a la hora de establecer contactos.  Para conseguir el éxito es más importante conocer a la gente de abajo que a la gente de arriba, que tienen mucho trabajo y no tienen tiempo para atenderte.

(Esto, muchos hombres y su ego no lo llevan muy bien.  Dicen y piensan cosas como –«Yo tengo mi nivel (jerárquico) que me ha costado mucho conseguir (o no) y no voy a hablar con nadie que esté por debajo de mí»-.

En cambio las mujeres, generalmente, van directas a quien toma las decisiones y crean una red de contactos rentable sin clasificar por el nivel jerárquico de la otra persona.)

Y por supuesto los Clientes Internos.

Que son esos contactos que tenemos en nuestra organización.  Ya sean otros trabajadores, como proveedores y colaboradores.

¿Quién es esa persona del departamento de administración, o del legal, o de la fábrica, o de …, que es fundamental para que tú puedas realizar tu trabajo?

Si realizas labores comerciales en tu negocio (los dueños de pequeños negocios siempre hacemos labores comerciales) ¿quienes son las personas que hacen que se cumplan las fechas de entrega a las que te has comprometido con el cliente?

Se amable con ellos y ellas.  Reconoce públicamente su labor.  Incluso crea algún sistema personal de gratificaciones (que no tienen por qué ser económicas) por ayudarte a hacer tu trabajo.

Por ejemplo notas manuscritas de agradecimiento o una llamada de teléfono.  O mejor aún, agradéceselo públicamente delante de sus compañeros de trabajo.  Pero no envíes un email (y menos con copia a más gente, eso es spam).

La próxima semana escribiré sobre cómo cuidar estas relaciones con las personas.  Escribiré sobre el comportamiento y la consideración.

 

¿Cuánto de grande es tu red de contactos? ¿Qué vas a empezar a hacer para seguir aumentando tu red de contactos? ¿Para qué otras cosas te puede ayudar tu red de contactos?

 

Un saludo,

Luis


 

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La prueba de «curricularizar»

¿Tus tareas/trabajos/proyectos actuales pasarían la prueba de «curricularizar«?

¿Y las tareas/trabajos/proyectos que acabas de finalizar pasarían la prueba?

¿Y las que has finalizado hace 3 meses? ¿Y hace 6 meses?

Si ahora te estás preguntando qué es eso de curricularizar no te preocupes, no eres el único.  La palabra como tal no existe.

Es un concepto que propone Tom Peters en sus seminarios y Nuevas organizaciones en tiempos de caos. (Como te he comentado otras veces es un enlace afiliado y si compras el libro a través de él me llevo unas perrillas 🙂 )

 

¿Qué es curricularizar?

Curricularizar es ir actualizando tu currículum de trabajo con tareas/trabajos/proyectos que has realizado a tus clientes y de los que realmente puedas presumir.  Que tu cliente haya quedado tan satisfecho del valor que le has aportado que esté dispuesto a certificarlo allá por donde vaya.

(Y por supuesto más allá de un testimonio para tu web, o en Linked In.)

Curricularizar también es ir adquiriendo nuevas competencias.  ¿Qué has aprendido nuevo en los últimos meses?  Ha salido una nueva herramienta o metodología para realizar una tarea que haces, ¿conoces esa herramienta o metodología? ¿Has hecho algo por incorporarla o aprenderla?

Al curricularizar tienes que revisar tu currículum de trabajo cada 3 meses e incluir las últimas tareas y actualizaciones de tu competencia profesional que has realizado.

No se trata de una lista de tus últimos trabajos sin más.  Se trata de que con cada trabajo te sientas mejor que con el anterior.  Que te digas a ti mismo: –Vaya pedazo de trabajo que he hecho.  Mejor no se puede hacer.  ¡Qué orgullóso estoy de mi!  Me pongo un 10.  Que digo un 10, me pongo un 15.

¿Tienes algo que incorporar a tu currículum en los últimos 3 meses?  Si no es así deja inmediatamente de hacer lo que estés haciendo y busca algo que te haga crecer profesionalmente, de verdad. 

No te limites a cubrir el expediente.

(Si el cliente te paga poco es porque tú has aceptado ese precio, pero esa es otra historia.)

No seas uno más.

Piensa en tu currículum.  Tú, dueño de un pequeño negocio o profesional independiente, saldrás ganando si tienes clientes tan satisfechos que te defenderían hasta en el mismísimo infierno.

Si todos pensáramos en ir por la vida acumulando trabajos sobre los que poder presumir (y que tuvieran valor en el mercado), sospecho que nuestros negocios irían mejor.

Y además… Curricularizar es la clave para disparar el boca a boca.

No por el hecho de revisar tu currículum cada 3 meses.  Si no porque al ir actualizando tu currículum con tu cada nuevo mejor trabajo, lo que te obligas siempre es a realizar un trabajo mejor que el anterior.  Y así cada vez serás mejor profesional.

 

¿Dónde está la pelota?

Tienes que ver con claridad que la pelota está en un sólo campo: el nuestro.

Quedarse quieto significa el beso de la muerte.

Si tu currículum va mejorando considerablemente cada 90 días (nuevas técnicas, clientes satisfechos dispuestos a aportar testimonios favorables, proyectos bien realizados de aportación de servicios profesionales) ten la seguridad de tu negocio actual habrá aumentado.

Durante mucho tiempo los profesionales independientes  hemos creído, no maliciosamente, que somos los únicos seres vivos capacitados para hacer un determinado trabajo.

Pero resulta que la mayor parte de lo que hacemos no requiere «ciencia espacial» y está perfectamente al alcance de mucha otra gente.  Algo que llamamos intrusismo y de lo que habría que debatir un día.

Para curricularizar hazte estas preguntas en cada una de las revisiones trimestrales:

  1. ¿Qué estoy haciendo ahora?
  2. ¿Qué he hecho realmente?
  3. ¿Quiénes de mis clientes lo confirmarían?
  4. ¿Qué pruebas hay de que estoy a la última?
  5. ¿Qué conocidos nuevos he hecho, fuera de las paredes de la empresa, que me puedan ayudar a relacionarme con un mundo cada vez más frío?
  6. ¿Tendrá mi currículum de final de año un contenido diferente del currículum del año anterior?

 

¿Sólo yo o también mis empleados?

Tus empleados también, claro.

Incítales a curricularizar.  Estimúlales para que cada día sean mejores profesionales.

¿Preludio del despido? ¿Invitación a la deslealtad?  En absoluto.

Motivación.   Motivación.  Y motivación.

Tus trabajadores saldrán ganando.  Tú saldrás ganando.  Tu negocio saldrá ganando.  No está mal, ¿verdad?.

Es más.  Puedes utilizar la curricularización de tus trabajadores como sistema de «control de gestión», en vez de los sistemas actuales de evaluación del personal o de la dirección por objetivos.

Con esto todos acabáis en el círculo de los ganadores.

Predispón a tus trabajadores a buscar herramientas y tareas que aumenten sus probabilidades de supervivencia profesional. Trabajadores que no se limiten a informar respecto a un defecto que ha encontrado, sino que arregle él mismo el defecto.

¿Qué te parece la idea de curricularizar? ¿Puedes actualizar ahora mismo tu currículum con  tareas/trabajos/proyectos de los últimos 3 meses que sean realmente reseñables y destacables?

Si no puedes hacerlo replantéate tu situación profesional.

(Ya me estoy imaginado verte dentro de tres meses visitando a clientes potenciales con tu nuevo currículum de trabajos extraordinarios, con clientes que lo corroboren y con las nuevas habilidades que has desarrollado o actualizado, para ofrecer a ese cliente potencial el mejor trabajo que pueda encontrar en el mercado.)


NOTA

Los chicos de Busining (que son geniales Paloma y Óscar) me han invitado a inaugurar las sesiones para emprendedores en el estupendo centro de coworking Busining City que han abierto en Maria de Molina, 54.

El próximo día 22 de octubre a las 10:00 voy a realizar una versión reducida de «Negocios que enamoran».  Y después nos invitan a café y un rato de networking. ¿Qué más se puede pedir? 🙂

Inscríbete aquí al primer taller de emprendedores de Busining City.

Aunque ya hayas venido a este taller sobre propuesta de valor, vente el día 22, así nos saludamos y recuerdas conceptos que seguro que ya se te han olvidado.

¡¡¡NO TE LO PUEDES PERDER!!!

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Luis


 

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Toma una decisión y trabaja para que sea la correcta

Seguramente te hayas encontrado alguna vez en esta situación:

Te encuentras en una encrucijada.

Después de descartar varias opciones te has quedado sólo con dos que son las que te parecen más acertadas.

Pero no consigues decidirte por una.

Has reflexionado detenidamente sobre los pros y los contras de cada una de estas dos opciones.

Has pedido opinión a otras personas.

Has buscado en Internet.

Pero no tienes claro cuál puede ser la mejor.

Cualquiera de las dos opciones es tan buena como la otra.

En este caso sólo puedes hacer una cosa.

Decídete por una.  Toma una decisión y trabaja con todo tu esfuerzo (inteligente), con toda tu dedicación, con todo tu corazón y tu alma en que esta decisión sea la correcta.

Aunque la decisión tengas que tomarla a cara o cruz.

Y no mires atrás.

No pienses si habrás tomado la decisión correcta.

No intentes comparar los resultados que estás teniendo con lo que hubiese podido pasar si te hubieses decidido por la opta opción.

Sólo céntrate, sin distracciones, en HACER que la decisión que has tomado sea la correcta.

Sólo de esta manera realmente será la decisión correcta.

Qué tengas una fantástica semana,

Luis

 


 

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¿Por qué lo llaman monetización cuando lo que quieren es hacer dinero?

Hoy quiero hacer una pequeña reflexión sobre algo que está ocurriendo desde hace algunos años y que tiene mucho que ver con una parte de nuestra cultura.

Y es no llamar a las cosas por su nombre.

Ese problema que tenemos en España con todo lo relacionado con el dinero.

“Hablar de dinero es de mala educación” y frases de ese tipo que oímos cuando éramos pequeños. Con esos tabús sobre el dinero hemos crecido y ahora se traspasan al ámbito de los negocios y del emprendimiento.

Dicen monetización en vez de hacer dinero que realmente es lo que quieren conseguir.

La semana pasada hablaba de precios competitivos cuando lo que realmente quieren decir es precios bajos.

¿Por qué no quitamos estos tabús de nuestra “jerga de negocios” y llamamos las cosas por su nombre?

¿Por qué no dejamos de esconder la realidad y la afrontamos tal como es?

No tiene nada de malo querer hacer dinero con tu negocio.

De hecho la gran mayoría de los emprendedores lo que quieren es montar un negocio del que vivir toda su vida y ganar dinero con él. Sobre esto ya hablé hace unas semanas en Ego versus Resultados.

Cambiar el nombre a las cosas no hará cambiar la idea que se tiene en éste país sobre los empresarios.

Esa idea que tienen algunos de que los empresarios somos malos, egoístas, explotadores, y muchas otras cosas.

Para cambiar esa idea que tienen muchos sobre los empresarios lo que tiene que ocurrir es que no haya empresarios así, que todos sabemos que los hay.

Esta es la realidad sobre la que cuestionaba antes.

Lo que tenemos que hacer entre todos los pequeños, medianos y grandes empresarios es trabajar para que NO existan más ese tipo de empresarios dañinos que desacreditan a todos los demás (también es cierto que estamos desacreditados a los ojos de quienes quieren verlo así).

Pero ésta es otra historia, como decían en Irma la dulce.

Hoy abogo por seguir llamando las cosas por su nombre y enfocarnos en buscar la rentabilidad de todas y cada una de las pequeñas y grandes empresas que ya existen, de los emprendedores que están creando su negocio y de los negocios que se crearán en el futuro.

No mareemos la perdiz con cosas que nos hagan distraernos, aunque sea un milímetro, de nuestro foco. Como es cambiar el nombre de las cosas.

Y si hablamos de monetización mejor hacerlo de “billetización” como dice Alejandro Vesga, director de la revista Emprendedores.

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Luis


 

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Si al perro no le gusta la comida para perros…

… es que es mala comida para perros.

No le des más vueltas.

Tus clientes (los perros) no quieren tu producto (la comida para perros).

Es posible que antes vendieses mucha comida para perros. Pero si ahora no vendes tienes que empezar a averiguar, de hecho lo tenías que haber hecho hace mucho tiempo, por qué ya no vendes tu comida para perros.

No te autoengañes con justificaciones peregrinas como que los dueños de perros no saben lo que es comida buena para sus perros.

O con que es que ahora van a comprar al hipermercado que han abierto cerca.

O con cualquier otra excusa que sólo sirven para justificar tu actitud.

 

Y tu actitud es que ya no quieres esforzarte en reinventar tu negocio.

Y por reinventar tu negocio no me refiero a que cambies completamente de sector. Obviamente la gente sigue teniendo perros y otras mascotas a las que tienen que alimentar.

Tú llevas muchos años en el sector y sabes que tu producto es de gran calidad.

O no es de gran calidad pero tienes unos precios muy competitivos (que es la palabra guay y de moda para decir que tienes precios bajos, que es una estrategia de negocio totalmente válida y digna como cualquier otra estrategia que funcione).

Así que con esa base, lo que yo te recomiendo que hagas es salir a la calle a preguntar a los dueños de perros con los que te encuentres para saber qué hábitos de compra tienen ahora para la comida de sus perros.

Y así confirmar tus teorías (la palabra guay y de moda es hipótesis).

Es posible que ahora en tu zona haya más perros pequeños, o más perros grandes.

O que los tamaños en los que vendes la comida no son los que les va bien. Si tienes un perro pequeño no compras un saco de 25 kilos. Y si tienes un perro grande no compras un saco de 3 kilos.

También es posible que en el hipermercado que han abierto cerca sea más barata.

En este caso tendrás que adaptar la comunicación de tu negocio y explicar a los dueños de perros que tu comida es de mayor calidad por X, Y y Z y que con tu comida vivirán más o que tendrán mejor calidad de vida, o …

 

Casos reales

Ahora quiero darte dos casos reales que conozco personalmente de gente que le ha pasado esto.

Primero la dueña de una mercería.   Llamémosle Antonia.

Durante muchos años regentaba un negocio próspero. Pero de buenas a primeras un día empezó a vender menos.

Al principio pensaba que sería algo circunstancial y espero a ver si mejoraba. Pero cada vez iba a peor.

Optó por renovar y actualizar el escaparate. El escaparate daba gusto verlo de bonito que lo tenía Antonia. Más bonito que un San Luis.

Pero seguía sin vender.

Hasta que decidió salir a la calle a ver qué pasaba.

Y lo que se encontró fue que la gente que vivía en el barrio había cambiado. Ahora la mayoría de gente del barrio eran musulmanes con otra cultura y otras costumbres de compra.

Los productos que tenía Antonia en su negocio no son los que usaban sus nuevos vecinos del barrio.

Ahora Antonia tiene que decidir si cierra o si se adapta a los gustos de sus nuevos potenciales clientes.

Otro caso (recuerda que son reales) es el de el dueño de una tienda de fotografía. Llamémosle Antonio.

Cuando las cámaras de fotos todavía usaban carrete, el negocio era próspero.

Además estaban al lado de una comisaría de policía donde expedían carnets de identidad y pasaportes, por lo que las fotos para carnet también era una línea de negocio bastante rentable, aunque no lo suficiente como para mantener el negocio.

Llegó el momento en que ya (casi) nadie iba a revelar carretes de fotos porque ahora las cámaras son digitales.

Por lo que la parte principal de su negocio se esfumó en pocos años.

Para colmo, la comisaría de policía se cambió a otra ubicación.

En vez de asumir que se había quedado sin mercado Antonio se encabezonó en seguir con el negocio de fotografía y se mudó a otro local al lado de la nueva comisaría.

Hasta que tuvo que cerrar.

Y es que si realmente te has quedado sin mercado tendrás que dedicarte a otra cosa, lo siento 🙁

Pero seguir con un saco roto es peor aún que volver a empezar.

Aunque sea volver a empezar desde cero.

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Luis


 

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Cultura empresarial y creencias

La cultura empresarial que se ha instaurado en tu negocio tiene relación directa con tus creencias.  Pero no sólo con las tuyas, la cultura empresarial también es moldeada con las creencias de tus trabajadores, si tienes, e incluso con las creencias de tus clientes, de tus colaboradores más directos y de tu mercado.

Son las creencias las que generan la cultura empresarial de un negocio y no al revés.  Son el elemento inductor.  Lo que hace que tu negocio sea como es y se comporte como se comporta.

Existen creencias de todo tipo.  Pero ahora yo hablo sobre estas creencias: de comportamiento personal, empresariales, estratégicas, sobre dirección de personas y liderazgo, eficacia, comerciales, político-sociales e incluso creencias que están equivocadas bajo mi punto de vista, es decir, con el filtro de mis creencias.

Las acciones que se realizan en tu negocio son elementos inducidos, las consecuencias, ya que están filtradas por vuestras creencias.  Por eso en empresas del mismo sector, cuando realizan la misma acción tienen resultados diferencias.  Porque las creencias son propias y exclusivas de cada organización.

Cambiar la cultura empresarial

Si queremos hacer cambios en la cultura empresarial primero tendremos que cambiar las creencias.

Tú, como dueño de negocio, recibirás muchos impactos de otras empresas para que compres sus nuevas herramientas (o soluciones como lo venden ellos) tecnológicas, metodología, estrategia…  Y eso está bien.  Te ayuda a conocer cómo puedes seguir desarrollando tu negocio para que siga en el mercado.  Nadie duda que hay que avanzar con el paso del tiempo.

Antes de incorporar cualquier innovación tienes que pasar por cambiar la cultura de la empresa para preparar a los trabajadores/colaboradores a aceptar esas innovaciones que quieres implantar: tecnológicas, estratégicas, de productos… y esto lo haces con la innovación  organizacional.  Que te permite cambiar las creencias para poder aceptar con éxito el resto de innovaciones.

La innovación organizacional trabaja sobre los cambios en las rutinas y procedimientos de gestión; cambios en la estructura; y cambios en la orientación estratégica.

Creencias como Esto siempre se ha hecho así  y no existe otra forma de hacerlo han perdido todo su valor.  El mercado cada vez cambia más deprisa y nosotros tenemos que adaptarnos a estos cambios.  Y en estos cambios es posible que tengas que revisar las creencias de tu negocio.  Tú y todos con los que tengas relación.

Tú como empresario eres el llamado a liderar el cambio de cultura, además de tener el poder para hacerlo.

Como dijo Peter Drucker, el mejor consultor de empresas que ha existido:

«La cultura organizacional se come a la estrategia en el desayuno».

Como he dicho más arriba las creencias modelan la cultura de tu negocio.  ¿Es una cultura empresarial anclada en el pasado o es una cultura empresarial con visión de futuro?

Todo esto se hace con esfuerzo inteligente.  Con esfuerzo sacrificio simplemente seguirás haciendo las mismas cosas.

P.D.:  Si quieres seguir profundizando en las creencias y en la cultura C puedes hacerlo adquiriendo el libro Liderazgo Personal ¡Logre resultados y supere la crisis! de José María Cardona Labarga.  Sólo puedes conseguirlo desde aquí porque no se distribuye en papel.

Un saludo,


 

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