Las Profesiones no Tienen Futuro

Hace poco estuvimos hablando sobre las profesiones que les pueden ir bien a cada uno de mis hijos.

A mi hija le gustan las actividades tranquilas y con mucha actividad intelectual.

Tiene un temperamento algo pesimista y no tarda mucho en rendirse cuando no le salen las cosas.

A mi hijo, por el contrario, le gustan las actividades con mucha acción y de aprovechar la oportunidad que surge en un abrir y cerrar de ojos.

Su temperamento es totalmente optimista.  Siempre se fija en lo positivo de cada situación (desde muy pequeño y es algo que me encanta y asombra.  ¡Qué bien le iría al mundo si más gente fuésemos así!)

A medida que íbamos nombrando profesiones fui pensando en el futuro que tenían estas.  Si aún tenían futuro o si, en mi opinión, tenían un futuro muy negro.

Después de un rato de debate sobre el futuro de las profesiones pensé que las profesiones no tienen futuro.

No tienen futuro tal y como las concebimos ahora.

No me refiero a un cambio de nombre: fontanero, informático, gestor, ingeniero, abogado …

El cambio será interno.  El cambio está siendo en la forma de trabajar y en las herramientas y procesos que se utilizan.

Las profesiones nunca dejarán de ser ese trabajo por el que recibimos una remuneración ni ese conjunto de personas que hacen lo mismo, que ejercen la misma profesión.

Las profesiones, como todo lo demás relacionado con generación de ingresos, van a cambiar.

Esta conversación que tuvimos en familia me llevó a pensar en cómo las profesiones que íbamos nombrando tendrían que evolucionar para volver a generar el valor suficiente para tener ingresos altos .

Por ingresos altos me refiero a por lo menos multiplicar por 2.5 el salario mínimo.

 

Valor Transversal

Antes una profesión definía en gran medida lo que hacía una persona porque los procesos y herramientas que se utilizaban eran muy comunes y estandarizados.

(Digo lo anterior sabiendo que en cada profesión hay un abanico enoooorme de actividades y que había especialistas dentro de cada una de ellas.  Que nadie se me enfade.

También sé que, de lo que voy a decir a continuación ya hay algunos casos y cada vez más.)

Las empresas están evolucionando hacia estructuras horizontales que les permiten ser más ágiles y adaptables a las cambiantes situaciones que cada día da el mercado.

Para que las empresas se reestructuren horizontalmente, además de un cambio cultural iniciado y fomentado desde la dirección, necesitan trabajadores que sepan trabajar transversalmente.

Esto significa que van a necesitar ampliar los conocimientos que adquieren de otras áreas de trabajo de la empresa.

Se integrarán en equipos totalmente enfocados en cliente y que le darán a este un servicio total.

Por lo tanto cada profesional, independientemente de su “profesión” y área de experiencia, deberán conocer en mayor o menor medida el resto de requerimientos del equipo.

Por simplificar mucho, necesitan adquirir conocimientos de los procesos de preventa y venta, de producción y de postventa.

¿Esto por qué?  Porque la experiencia final que se da al cliente es la suma de las experiencias que va aportando cada integrante del equipo.

Como clientes no nos gusta recibir un mal servicio porque -“la persona que se encarga de aflojar el tornillo está de baja y no sabemos cuándo se reincorporará”.

Yo soy muy comprensivo y acepto la situación.  Pero la próxima vez me busco a otro proveedor.

(Muchos empresarios no se dan cuenta que aportar valor no es únicamente ser barato, sacrificando el servicio.

Hay una delgada línea entre ajustar márgenes y empezar a dar un mal servicio por bajar el precio demasiado.

Una línea que si nuestro compromiso con la Calidad es real y verdadero, siempre sabremos dónde está y nunca cruzaremos.)

Los trabajadores del futuro necesitarán ampliar su capacidad de aportación de valor.

Esta ampliación del valor aportado es algo que ellos tendrán que buscar por sí mismos.  Nadie puede decirles lo que pueden hacer ya que la aportación de valor es algo genuino que sale de dentro de cada uno de nosotros.

Si hacemos algo que no encaja con nosotros no aportaremos valor, ya que ni nos preocuparemos ni nos ocuparemos.

 

Ahora lo Más Difícil

Creo que lo más difícil es cambiar la mentalidad que tenemos del encasillamiento profesional.

-“Yo soy XXXXX, eso no me corresponde a mí.”

Algo que nos inculcan en todo el sistema educativo oficial desde muy pequeños y que, por desgracia, siguen inculcando a los niños/estudiantes hoy en día.

¿Qué podemos hacer nosotros por nuestros hijos?

Fomentar su creatividad.

Yo a los míos siempre intento potenciar cualquier idea que tienen o cualquier actitud que va en la línea de aportación de valor para ellos o sus amigos.

Les animo a explorar y probar sus ideas.  Que aprendan del éxito y del fracaso, ya que se aprende de todo.  Como dice el dicho, valga la redundancia:

         “La experiencia es la madre de la ciencia.

¿Y qué hacemos con las personas que ya trabajan y que cada vez se quedan más fuera del sistema productivo?

En mi opinión, lo primero que tienen que hacer es reformatear su mentalidad.

El sistema racional nos dice que la fórmula empresarial era mano de obra + materias primas.  Pero ya no es así (creo que nunca lo ha sido).

Ahora lo que está en el centro de la diana de aportación de valor son las PERSONAS.

A través de las personas será como puedan encontrar nuevas fuentes de aportación de valor.

Si eres empresario o directivo y no sabes por dónde empezar a buscar puedes hacerlo con mi taller online “Organizaciones Human To Human”.

En este taller trabajamos siete factores intangibles que rodean a las PERSONAS en las organizaciones para encontrar nuevas fuentes de generación de valor.

La duración del taller es de ocho semanas de duración (una sesión de dos horas cada semana) que, al ser online, por videoconferencia, puedes hacerlo desde cualquier parte del mundo.

El límite máximo es de 10 participantes para que los debates puedan ser totalmente productivos en el grupo.

Un taller distinto y motivador.  Impulsado para inspirar, aprender y crear.

Más información:   https://goo.gl/QCxPw7

Si quieres dar un paso adelante y aceptar los desafíos que se presentan, el curso está preparado para ti.

 

Un saludo y ¡qué tengas una gran semana!

Luis

 


 

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Luis Lorenzo | Pequeños Negocios Escalables

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